Manuel Llamas
Greenpeace, la
organización ecologista más famosa y, posiblemente, poderosa del mundo
se financia a través de las aportaciones voluntarias que realizan
anualmente sus donantes. Según rezan sus
estatutos, a fin de “mantener su total independencia,
Greenpeace no acepta dinero procedente de empresas, gobiernos o partidos políticos.
Nos tomamos esto muy en serio, y controlamos y devolvemos los cheques
cuando provienen de una cuenta corporativa. Dependemos de las donaciones
de nuestros simpatizantes para llevar a cabo nuestras campañas no
violentas para proteger el medio ambiente”.
Sin embargo, dicho lema no incluye los generosos donativos que
habitualmente recibe de grandes fundaciones y organismos sin ánimo de
lucro que, curiosamente, pertenecen a
grandes familias y magnates vinculados al petróleo, la banca, los medios de comunicación e, incluso, la automoción.
¿Cómo es posible? ¿La ONG ambientalista por excelencia financiada con el
dinero que genera algunos de los sectores productivos más contaminantes
del planeta? Un buceo en profundidad por las opacas cuentas de esta
organización desvela grandes secretos y, sobre todo, muchas sorpresas.
Greenpeace cuenta con múltiples filiales repartidas por todo el mundo,
pero una de las más poderosas e influyentes a nivel mundial es, sin
duda, la sede ubicada en EEUU. La franquicia de Greenpeace cuenta con
cuatro caras: Greenpeace Foundation, Greenpeace Fund Inc., Greenpeace
Inc. Y Greenpeace Vision Inc..
El proyecto
Activist Cash, creado por
Center for Consumer Freedom
-una importante asociación de consumidores estadounidense-, desvela
algunas de las fuentes de financiación más polémicas de este grupo
ecolojeta.
El proyecto surgió con la idea de aportar información acerca del perfil y
recursos económicos de los grupos anticonsumo. Y, como no podía ser de
otra forma, dicha entidad dedica un
apartado exclusivo a Greenpeace.
Según Activist Cash, Greenpeace ha recibido importantes donativos de
las siguientes fundaciones, tal y como revela el siguiente gráfico:
Ahora bien, ¿qué son estos grupos? Son fundaciones pertenecientes a
algunas de las familias más ricas del mundo, cuyas fortunas proceden del
negocio del petróleo, la automoción y los grandes grupos de
comunicación estadounidenses. El blog
Desdeelexilio ha investigado estas cifras para corroborar la cuantía y veracidad de dichas aportaciones y el resultado es el siguiente.
El flujo de dinero entre las franquicias de Greenpeace con sede en EEUU
es constante. La legislación norteamericana obliga a presentar
anualmente una declaración de impuestos a este tipo de organismos en la
que figuran ingresos y gastos.
La información anual del pago de impuestos de dichas filiales se encuentra en los denominados
IRS Form 990 (
Return of Organization Exempt From Income Tax). En dichos
documentos oficiales aparecen detalladas algunas de dichas donaciones a lo largo de los últimos años.
Rockefeller Brother´s Fundation: 1,15 millones de dólares
Desde 2000 a 2008 la fundación de la familia Rockefeller ha financiado a Greenpeace con
1,15 millones de dólares. La fortuna de los Rockefeller procede del negocio petrolífero.
John D. Rockefeller fundó la
empresa petrolera Standard Oil,
que llegó a monopolizar el negocio del crudo a principios del siglo XX.
Sin embargo, el Gobierno de EEUU acusó a la compañía de monopolio y
decretó su división en 34 empresas, aunque los Rockefeller mantienen su
presencia en las mismas.
La más famosa es, actualmente,
Exxon Mobil Corporation, una de las mayores multinacionales petroleras del mundo. Los descendientes de John D. Rockefeller son
accionistas de Exxon Mobil.
Aunque minoritarios poseen todavía una importante influencia y peso en
la compañía. Los Rockefeller también tienen presencia en grandes bancos
como
JP Morgan Chase & Co (Chase Manhattan Bank) o
City Bank que, a su vez, poseen participaciones en grandes petroleras internacionales.
Marisla Foundation: 460.000 dólares
Dicha fundación también es conocida bajo la etiqueta de
Homeland Foundation.
Fue fundada en 1986 por la poderosa familia Getty. J. Paul Getty fundó la
petrolera Getty Oil, ahora en manos de la rusa
Lukoil.
Turner Foundation: 450.000 dólares
Turner Foundation fue creada por Robert Edward Turner en 1990.
Ted Turner es uno de los grandes magnates de la comunicación en EEUU, dueño de conocidas cadenas de televisión como
CNN, TNT y AOL Time Warner, entre otras. Su aportación a Greenpeace, 450.000 dólares en apenas tres años.
Charles Stewart Mott Foundation: 199.000 dólares
Charles Stewart Mott fue el padre del tercer grupo industrial de mayor producción de automóviles de todo el mundo:
General Motors.
Antes de declararse en quiebra -en junio de 2009-, este grupo fabricaba
sus vehículos bajo marcas tan paradigmáticas y poco contaminantes como
Buick, Cadillac, Chevrolet, GMC, GM Daewoo, Holden, Opel, Vauxhall o el
famoso
Hummer.
En definitiva, no deja de sorprender que una de las organizaciones
ecologistas más activas contra la emisión de CO2 a la atmósfera acepte
suculentas sumas de dinero de algunos de los principales referentes del
sector petrolífero y automovilístico a nivel mundial. Sobre todo, si se
tiene en cuenta que Greenpeace abandera
grandes campañas acusando a los escépticos del cambio climático de recibir dinero del sector petrolífero o grandes compañías industriales.