Discurso dado por nuestro camarada Ismael en el acto por el día de la Hispanidad frente al monumento de Juan de Garay organizado por la "Plataforma 20 de Noviembre" de la cual formamos parte.
Foto del acto
El discurso
La Hispanidad y su gesta civilizadora.
La hispanidad se entiende como la
herencia cultural española.
Y castellana por sobre todo. Hay que entender que lo que nos une a los
americanos no es la cultura nativa, sino la hispana. Esto en especial a
los defensores del “Indigenismo” quienes nos quieren hacer creer que
borrando la cultura heredada de España nos llevara a la integración.
Antes de seguir, no nos oponemos a los justo reclamos de los
nativos americanos,
que se consideran como marginados, en tanto que no participan de los
"beneficios de la civilización", aunque sí de sus perjuicios:
explotación, opresión violencia, violación de los derechos humanos,
desnutrición, epidemias y pobreza. Pero si nos oponemos a todo tipo de
disgregación territorial, puesto que a pueblos de la misma sangre
corresponde una patria común.
Continuando, ciertos
grupos de izquierda, rechazan la idea de la hispanidad por considerar a
los españoles invasores y destructores de civilizaciones, olvidándose
que, los incas, los aztecas, los chiriguanos, o los araucanos, eran
invasores y conquistadores más despiadados que los mismos españoles.
Antes de la llegada de los españoles, los americanos no tenían
conciencia de sí mismos como tales, porque pertenecían a sociedades muy
desiguales en cuanto a su complejidad, organización y desarrollo
técnico. En los extremos estaban las tribus selváticas de cazadores y
recolectores y las sociedades imperiales Incas y aztecas. La guerra
permanente y el sometimiento del vencido constituían su realidad
cotidiana. La multiplicidad de intereses, lenguas, y dioses impedían la
convivencia pacífica y la idea de pertenencia a un tronco común.
También, las distancias y los accidentes geográficos hacían lo suyo. Los
aztecas no sabían de la existencia de los incas y de ningún pueblo al
sur de la selva del Darién y a la inversa. Fue España la que creó los
lazos de unidad en América, inventándola. Lo hizo a través de la lengua,
la religión, el sexo y, también, la espada.
Prueba de ello es la
historia del descubrimiento, conquista y colonización de América por
parte de los españoles. Antes de 1492 el mundo desconocía América y las
sociedades que allí se encontraban, fue España la que las puso al
descubierto y la conecto con las demás. Nuestra Patria no nació en 1810
como dice Alberdi, nuestra patria nació al momento del descubrimiento,
la independencia es un suceso de desligadura política con la metrópolis,
no cultural. Y más que España, fue l
a Reina Isabel de Castilla
la madre del Nuevo Mundo como lo conocemos hoy en día. Prueba de ello es
el segundo viaje de Colon que ya no fue un viaje de exploración, sino
un viaje con la intención de fundar Colonias en América. Se trataba de
fundar pueblos, organizar y catequizar un Estado según el modelo
castellano. Los españoles llegaban a América después de la Reconquista,
lo que explica su ideal de “guerra santa”, el instinto bélico, su fe
ardiente y la mística evangelizadora de los Adelantados. Frente a esto
los Reyes católicos declararan al nativo americano hombre libre el 20 de
junio de 1495. Puede decirse que lo más importante del descubrimiento
es que el hombre americano es un hombre libre, o destinado a serlo. Esto
será el sello hispano en América, la idea de tratar al nativo como a un
hombre libre mas allá de del deseo de los Adelantados de esclavizarlos.
Deseo que fue combatido y denunciado, por hombres como
fray Bartolomé de las Casas o f
ray Antonio de Montesinos.
Y es junto con la hispanidad que nos llega el cristianismo a estas
tierras, será pues la iglesia la defensora del nativo, quien vele por
él, y lo proteja del maltrato y las injusticias de los colonizadores.
Aquí
queremos destacar que mediante la intervención hispana, los nativos
empezaron a tener una conciencia más integral del mundo y de ellos
mismo. Conciencia que es a su vez copartícipe de la conciencia del
español americano, es decir la toma de conciencia criolla. El rasgo
fundacional del la Hispanidad Americana es la existencia del mestizo o
Criollo, que no es ni “indio” ni español, es la combinación de ambos, es
un ser nuevo producto de la fusión de dos culturas. Y más
específicamente la fusión de la cultura hispana con el conglomerado de
culturas americanas precolombinas. En el barroco americano donde
encontramos prueba de ello. Al observar los trabajos artísticos y
monumentales realizados en América en los siglos XVII se aprecia la
conjunción de figuras propias de América en el estilo barroco, prueba
cabal de la toma de conciencia de su realidad por parte del americano.
Escrito que le dejamos de yapa del mismo autor
La Cristiandad.
La
cristiandad el otro pilar fundamental de nuestra cultural. Y para ser
más específicos el catolicismo. Con las características únicas de la
cultura hispana. Un dato que no es muy conocido (es más, es ocultado por
los “revisionistas” de izquierda) es que la Iglesia Católica mostró
mucho interés y preocupación por los nativos americanos. Desde los
orígenes de la América española, la iglesia con la predicación, el
bautismo y los demás sacramentos, contribuyo a comunicar un espíritu
cristiano y evangélico que penetro la raíz misma de la cultura en
gestación. La iglesia, en efecto, al predicar la fe impartiendo el
bautismo al nativo, reconocía su carácter racional y humano. Procediendo
así cultivaba en él la conciencia propia de la dignidad del hombre,
hijo de Dios e impulsaba al europeo al reconocimiento de esa dignidad.
Además de la nueva identidad cultural, que surge del encuentro de las
razas, comienza a gestarse la integración de los pueblos americanos que
se saben vinculados por la misma fe, la misma lengua, un idéntico estilo
de vida que muestra valores y rasgos comunes, conservando sus
particularidades regionales. Diversas Órdenes religiosas, entre ellos
los
jesuitas, tuvieron un papel trascendental en esta tarea,
además de la protección de los nativos, ayudaron a la población colonial
y la formación de su cultura atreves de las universidades e imprentas
creadas por ellos en el nuevo mundo.
Pero esto no es lo
más importante que queremos destacar del catolicismo, sino, en esencia
su doctrina. Como ya hemos dicho más arriba, el nacionalismo expresa que
Dios es la fuente y el origen de todo lo bueno, y por ello entiende que
todos somos hijos de Dios vivo. En este sentido toma a la religión, no
como una práctica superflua de ritos o creencias, sino como lo expresa
la misma palabra religión que en latín significa unir. Unir a Dios con
los hombres. Formando así el cuerpo social perfecto donde Dios es la
cabeza y nosotros los miembros. Y esto es algo que trasciende más allá
de la voluntad individual. Conjuntamente con la biblia y la tradición
Apostólica, es pues el cristianismo fuente moral del nacionalismo
americano.