martes, 18 de octubre de 2011

Hipótesis de mamarracho constitucional


En estos días se habla de la posibilidad de cambiar la constitución, aunque todos los actores políticos han dicho que no es una prioridad, posiblemente dentro de unos pocos años o quizás el próximo se haga más relevante.
Se considera convertir a la Argentina a un régimen parlamentario, especulan que puede ser usado como medio para la reelección indefinida. Por supuesto que por sí solo no alcanzaría para efectivamente encumbran indefinidamente a un presidente, como lo demuestran los casos europeos, ya que necesitaría una perpetua mayoría en el futuro parlamente.
Lo que nos debe llamar la atención son las modificaciones que no se dicen, como ocurrió con la reforma de 1994. Como producto de una serie de pactos, la reforma requerirá dar a cada fuerza política espacio para sus propias adulteraciones de los artículos de la constitución. Carente de coherencia entre los artículos, la constitución se volverá cada vez más en un cumulo de leyes sin hilo conductor. Pero al mismo tiempo cada vez más habilitante para las peores aberraciones del sistema, ya que las contradicciones dejarán cada vez más espacio para la discreción del gobernante de turno (títere de los poderes reales)
Una constitución que se vuelva cada vez más contradictoria y distanciada de la realidad, llena de delirios políticamente correctos, llevará a una creciente pérdida de respeto por parte de las autoridades (cada vez más despóticas) y consecuentemente de la población en general.
No sabemos cuándo se dará la siguiente deforma de la constitución, pero lo que es claro que cuando se haga estaremos más cerca de que la constitución pierda totalmente su sentido.
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