lunes, 13 de julio de 2009

LA ORGANIZACIÓN, ÚNICO CAMINO

Ricardo Martín Bustamante

Posiblemente no resulte tan expeditivo, ni tan brillante y hasta se lo vea gris, rutinario, sin los oropeles de una supuesta heroicidad que tanto suele declamarse y poco ejercerse efectivamente. No solo se forjan héroes en una guerra. A veces la heroicidad esta en soportar con paciencia y sin desertar cuando nos encontramos aplicados a una tarea que parece común, y hasta anodina y poco sobresaliente pero en la que va la conservación de algo que amamos: la Patria, nuestro movimiento, nuestros camaradas.

Tal vez resultemos reiterativos en nuestra afirmación, pero debe entendérsela y hacerse carne. Es el único camino que nos queda. No solo eso, es el que hay que recorrer irremisiblemente si queremos hacer política con un mínimo de seriedad, orden y disciplinadamente para recuperar nuestra cautiva Argentina.

Ese camino es el de la organización, es el de la estructuración de un instrumento para dar la lucha política patriótica en los años difíciles que seguramente nos aguardan. Desgraciadamente es algo que parecemos olvidar los nacionalistas curiosamente mientras hablamos reiterativos de la restauración del principio de autoridad. Como si la autoridad y la organización no tuvieran nada que ver. Hablamos de cómo el sistema ha limado el principio de autoridad pero asumimos conductas anárquicas e inorgánicas. Inconducentes en definitiva. Después nos lamentamos. Justamente para eso, para la organización, hemos creado la Red Patriótica Argentina, para promover y estructurar algo sólido y netamente nacionalista que cubra todo el territorio patrio.

La organización y la identidad son dos de los elementos esenciales que se aúnan a la coherencia del mensaje: ya hemos dicho mil veces que somos nacionalistas no “algo parecido” sabemos concretamente que es lo que queremos. Esas son las cosas, las notas distintivas fundamentales que hacen y harán en el futuro mucho más creíble nuestra predica Hemos puesto nuestros mejores esfuerzos en estas dos cosas: concretar algo estructurado que se vaya extendiendo de a poco (siempre mas despacio de lo que deseáramos) pero seguramente, y al mismo tiempo con una personalidad propia y netamente distintiva, a pesar de las diferencias de detalle que se puedan manejar de forma sanamente plural, que al mismo tiempo nos permita, mas allá de las mencionadas diferencias, la necesaria cohesión basada en la amistad y la camaradería.

Hemos puesto el acento en lo federal como elemento fundamental de nuestra organización e identidad, también tantas veces predicado y tan pocas veces concretado.

Por ello llevamos ya tres años diciendo que muchas de las modalidades que había tomado el nacionalismo en los últimos 40 años a la fecha han caducado por imperio de las circunstancias y de los problemas que se plantean y de la evolución de los tiempos.

Palpamos en esos años la desorientación de muchos camaradas o gente afín ante las mentadas caducidades que los ubican en un escenario diferente y mucho más difícil. Palpamos la desazón de muchos que dedicaron la vida a esta lucha larga y dificultosa y no han visto ni brizna de algo que pudiera coronar tantos esfuerzos. A otros se les fue la vida misma en ello. También en esas vidas que se consumen silenciosamente esta la heroicidad del amor a la Argentina.

Por ellos y por los que están y vendrán algún día debemos reforzar los esfuerzos, para tener el elemento de lucha política. Nuestro objetivo no es difuso e indefinido. Es concreto: la conquista del poder político que creemos imprescindible para establecer una República Patriótica, Social y Orgánica.

Gracias a Dios hay camaradas que han entendido el mensaje y se han unido a nosotros en esta patriada, otros a pesar de no contarlos en nuestra organización van comprendiendo lo que veníamos predicando desde hace un tiempo, sea por el fruto de esa predica o por la propia capacidad de analizar las circunstancias políticas, llamando consecuentemente a la organización de forma inequívoca:

“Aquí y ahora debemos definir nuevamente todo porque los modelos y propuestas que en el pasado pudieron haber tenido una cierta efectividad, por la evolución propia de la dialéctica del enemigo, y el acontecer histórico diferente, han sido ampliamente superados, y en no pocos casos, trastocados en sus fines y puestos a su servicio. Debemos proponernos que definitivamente no se pueda ingresar más a la Casa Nueva, la Patria Restaurada, con la suciedad acumulada. Creo sinceramente que ha llegado la hora de dejar de lado algunas cuestiones y seriamente abordar la necesaria organización del Bando Patriota, por dos razones esenciales:
Se avecina la hora final de la Patria, donde deberemos asumir decisiones tajantes, de vida o muerte.
Debemos responder por nuestras Obligaciones no cumplidas al presente en la Defensa de la Patria.” ( Carta de Cda. E.S. Gutierrez)
Digamos para cerrar que así como es irresponsable y suicida llamar a dar una guerra cuando no tenemos ejercito con que hacerla, es igualmente de una irresponsabilidad y una frivolidad absoluta pensar que sin organización podremos plantear el necesario cambio de nuestra Argentina de su estatus actual de factoría al servicio del Imperio a ser una Nación Soberana. Dios nos de las fuerzas para poder lograrlo.
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