lunes, 23 de enero de 2012

La guerra por la SOPA©


El copy right tiene por fundamento que los inventores y artistas sean recompensados por los beneficios que aportan a la humanidad con sus creaciones. También tiene la función de proteger la reputación de empresas junto con sus productos y el usufructo por los mismos.
Pero el sistema de copy Right trata a las ideas como si fueran bienes privados, es decir algo que o lo tiene uno o lo tiene otro. El sistema funciona bastante bien cuando se asocia a un bien concreto que si es un bien privado, un libro, un disco o un lienzo por ejemplo; con lo cual cobran el canon con la venta del producto. Sin embargo con la internet la transmisión de la idea no tiene un soporte vendible y aun más su transmisión no tiene costos variables. El caso es que las ideas son lo que en economía se llama bienes públicos, es decir bienes que tienen muchos costos fijos pero no tienen costos variables en otras palabra que producir uno cuesta lo mismo que producir un millón o más. Es el mismo caso que la televisión abierta.
Esta debilidad ha puesto en crisis el sistema de copy Right tal como lo conocemos. La ley SOPA busca detener a los “piratas” que facilitan la estructura de distribución de la ideas. Ellos se han beneficiado enormemente por esta deficiencia del copy Right. Aunque muchos han intentado crear sistema de distribución que paguen derechos de autor (sitios de descarga con pago de licencia) con bastante éxito; la estructura pirata es mucho más accesible y además mucho menos costosa para los consumidores. Es como si el hipermercado vendiera cosas piratas y lo legal lo tendrías que comprar a los vendedores ambulantes o a los manteros.
En el internet todo es costo fijo y rendimientos crecientes a escala; un sitio grande es siempre mucho más productivo que muchos sitios pequeños de lo mismo.
El hecho de que con la ley SOPA quieran convertir a las empresas de procesamiento de datos (google por ejemplo) como policía del copyright es no comprender el origen del problema o no querer adaptarse a los cambios tecnológicos en el mejor de los casos; si es que esto no tiene un fin más siniestro como todo lo que es defendido por Hollywood que simplemente incrementar sus ganancias.
El ataque a megaupload por parte del FBI provoco grabes daños a los que lo usaban para compartir datos sean o no protegidos por copy Right; entre ellos los Hackers, que además son piratas y crackeadores de juegos por excelencia, se vieron muy perjudicados por las recientes actividades del FBI y empeorará si la ley SOPA se aprueba. Por eso la formación del grupo “anonymous” para ciber-atacar a instituciones de EE.UU. y tratar de que desechen ese proyecto de ley. A la vista de los resultados esa ley es tan impopular que decidieron postergar indefinidamente su tratamiento; probablemente esperen a que la situación se calme y tengan un mayor apoyo en la cámara de representantes (aparentemente no tienen suficientes legisladores para aprobarla).
Apenas puedan la van a aprobar entre gallos y medianoche; porque los que están detrás de esto son el ala “cultural” del sistema y sabemos que son gente muy paciente. A pesar de que sea un asunto legal de Estados Unidos sus efectos se sentirán a nivel mundial.

sábado, 21 de enero de 2012

NO SE DECIDE NI EL TÍTERE NI EL TITIRITERO



Líder militar de EE.UU. en Israel

El general Martin Dempsey, líder militar estadounidense, se encuentra en Israel para hablar sobre la situación de Irán.




Dempsey, Jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, visitó este viernes Israel para hablar con los altos mandatarios del gobierno de Tel Aviv ante la tensión por el programa nuclear iraní y las acciones que se deben tomar.



Se prevé que durante su visita, el general se reúna con el presidente Shimon Peres, el primer ministro Benjamin Netanyahu, con el ministro de Defensa y con el jefe del Ejército israelí para instarlos a no lanzar un ataque preventivo contra Irán, según indican versiones de prensa local.


Aunque EE.UU. ha insistido en bloqueos y sanciones contra Irán por su programa de enriquecimiento de Uranio, aún no apoya la idea de emprender acciones militares contra el país islámico ya que esto puede desestabilizar la región.

domingo, 15 de enero de 2012

BONDADES DE NUESTRA DEMOCRACIA

Denuncian coimas de hasta 33 mil pesos para habilitar prostíbulos




Lorena Martins, hija del ex agente de la SIDE Raúl Martins, presentó a la justicia el tarifario que involucraría a funcionarios porteños de la Agencia Gubernamental de Control. Sospechas sobre el gobierno de Mauricio Macri.

La denuncia de Lorena Martins sobre el entramado de complicidades policiales y políticas que permitieron a su padre, el ex agente de la SIDE Raúl Martins, sostener una organización internacional dedicada a la trata de personas y a la prostitución, también involucró a funcionarios porteños de la Agencia Gubernamental de Control (AGC). En el escrito presentado ante la justicia, se los señaló como quienes durante los últimos años habrían asegurado protección a los prostíbulos, más allá de los pagos destinados a varias comisarías de la Policía Federal. Allí se acusó puntualmente a Raúl Oscar Ríos –mientras fue titular de la AGC– como el presunto recaudador, a través de quien se canalizaban los pagos para conseguir habilitaciones en locales sin medidas de seguridad, y así evadir controles e inspecciones municipales. Ayer, Ríos aseguró que no conoce a Martins y anunció que querellará a su hija.


El viernes fueron entregados a la justicia una serie de correos electrónicos destinados a confirmar el vínculo entre la red que llegó a regentear siete prostíbulos en el ámbito de la Capital Federal, y los pagos regulares realizados a agentes comunales con el objetivo de garantizar su funcionamiento. El mail habría sido enviado desde la casilla de José Alonso, inspector de Habilitaciones y Permisos de la AGC. Alonso fue quien, según consta en la declaración, remplazó el rol de Ríos y comenzó a recibir dinero en efectivo por parte de la red comandada por Martins, una vez que el ex titular de la AGC debió abandonar el cargo tras el derrumbe del gimnasio de Villa Urquiza.


Fechado el 14 de marzo de 2011, a las 4:34 de la tarde, el correo tiene como asunto las letras “vs” y enumera una serie de trámites junto a cada una de las ubicaciones donde su hija apuntó que funcionaban y aún siguen funcionando los prostíbulos de la red de Martins. A su lado, cifras de varios ceros representan los valores que debía abonar la organización para hacerse del permiso municipal y poder disimular la verdadera actividad que se desarrollaba en los locales. “Jose L. Alonso” aparece como el remitente que envía el tarifario a la dirección personal de Pablo Paternostro, sindicado en la denuncia penal como el encargado de abonar las coimas por parte de la red de trata.


“Trámite música y canto” señala el primer ítem de la lista que hace referencia al local de Chacabuco 160 –“The One”– de idéntico nombre al que Martins también manejaba en México. Para ese lugar, Lorena afirmó que fue testigo de cómo se le pagó a Ríos 40 mil pesos en efectivo para obtener una habilitación cuando el local ni siquiera había finalizado las obras de reforma. El permiso de “impacto ambiental demora tres meses”, se aclara, con un costo de “6000”; “Presentación música y canto, 2000”; “Sacar música y canto, 8000”, completan la lista. Para Rivadavia 2434, –“Oba-Oba”– se ofrece el “trámite de habilitación café bar y después pool”, con costos que van desde los 6000 hasta los 25 mil pesos. Algo similar sucede con el establecimiento de Rivadavia 7373 –denominado en la denuncia “New Manhattan y/o Fama”– donde el valor definitivo para “sacar café bar” asciende a 33 mil. En el caso de Vicente López 2434, se aclara que el “trámite de planeamiento urbano, está en una zona donde hoy no se puede”, por lo que advierte Alonso, obtener el permiso puede demorar cinco meses y cuesta 6000 pesos, con un costo final para ese local de 33 mil adicionales. En otro párrafo, el inspector de la AGC ofrece “alternativas” para transferir locales. También se denunció la manera de impedir que pudieran ser investigados. “Publicar edictos (ustedes) yo les digo cómo”, sugiere, y agrega el “cese de ingresos brutos”, con costos de 3000 al presentarla y 12 mil para sacarla. Tanto los correos electrónicos que refieren a pagos a funcionarios porteños de la AGC, como los que sugieren aportes a la segunda vuelta de la campaña de Mauricio Macri para la Jefatura de gobierno, “están a disposición de la justicia para que se hagan los peritajes informáticos del caso y se pueda comprobar que son reales”, sostuvo Lorena Martins a Tiempo Argentino.


Entre los documentos, algunos de ellos manuscritos, que se adjuntaron a la denuncia, consta un papel donde se registran multas correspondientes a los prostíbulos “Divas” y “Ellegance”, con los porcentajes descontados de los valores totales, además de anotaciones por ganancias en “copas”. “Pueden ser sometidos a pericias caligráficas”, afirmó la hija del hombre señalado como el zar de la prostitución en el país azteca, socio, según ella, del sangriento cartel de “Los Zetas”.


También en México, Martins maneja “The One”, “Maxims” (en Playa del Carmen) y “Mix Sky Lounge”. De este último prostíbulo, Gabriel Conde es el encargado, y fue el lugar que visitó Macri y su entonces flamante esposa durante su luna de miel. Así lo atestigua la foto que causó un cimbronazo al interior del PRO: se lo ve junto a quien fuera procesado en los ’90 por tener menores en el local “Shampoo”. Gabriel es hijo de Luis Conde, quien fuera directivo de Boca y dueño de ese local, lugar donde Macri lanzó su campaña como presidente de la entidad. Fanático xeneize, es un histórico dentro del club. Prueba de ello es la imagen de su perfil de Facebook, donde se lo ve muy joven, a fines de los ’70, en una gala organizada por el club, junto a su padre y con modelos de la época que lucían la camiseta.


La saga judicial continuará la semana próxima. El juez Ariel Lijo, quien subroga a Norberto Oyarbide, citó a declarar a Lorena Martins el martes a las 11. Sin embargo, será su colega Marcelo Martínez del Giorgi quien le tome testimonio ya que Lijo tomará licencia. La hija de Martins ya presentó un escrito para explicar que no declarará en un juzgado a cargo de Oyarbide puesto que el magistrado mantiene “una relación de amistad y comercial” con su padre desde hace 15 años.




http://mendozaopina.com/politica/36-nacional/18199-denuncian-coimas-de-hasta-33-mil-pesos-para-habilitar-prostibulos


Foto: Funcionario recibiendo a 20 manos.


viernes, 13 de enero de 2012

Falkland Oil hará dos pozos en la cuenca de Malvinas

La petrolera británica Falkland Oil and Gas Limited (FOGL) anunció hoy en Londres que captó casi 75 millones de dólares que le ayudarán a perforar pozos exploratorios en aguas de las Islas Malvinas, ocupadas por el Reino Unido desde 1833 y reclamadas por Argentina.


La empresa señaló en un comunicado difundido por agencias internacionales, entre ellas AFP, que obtuvo 48,5 millones de libras (74,4 millones de dólares, 58,2 millones de euros) en una emisión de acciones, suma que le permitirá perforar dos pozos en la Cuenca de Malvinas, uno de ellos en aguas profundas.




Petróleo. Tim Bushell, consejero delegado de la petrolera inglesa, se declaró "encantado con la demostración de apoyo de los accionistas existentes y nuevos", y agregó que dichos fondos adicionales "incrementarán de manera significativa nuestra flexibilidad en el programa de perforaciones que debe comenzar a principios de mayo".



Varias empresas británicas lanzaron en febrero de 2010 una campaña de prospección petrolera en el archipiélago del Atlántico Sur.


Ello pese a los reiterados reclamos formulados por el gobierno argentino a su similar británico ante la negativa de Londres a acatar resoluciones de la ONU que instan a las partes a encarar conversaciones por la cuestión de la soberanía en Malvinas, a casi treinta años del conflicto bélico que enfrentó a los dos países.


Con varios intentos fracasados, hasta ahora sólo la empresa Rockhopper ha descubierto un yacimiento que podría contener, según sus propias estimaciones, un promedio de 1.297 millones de barriles de petróleo crudo.


El potencial petrolero de las Malvinas constituye uno de los principales puntos de fricción en la disputa por la soberanía del archipiélago austral.


Otro es el de la actividad pesquera activada por los kelpers, con obvio aval del gobierno británico, otorgando permisos a barcos extranjeros para operar en la zona.


En la última reunión de los países miembro y asociados del Mercosur se respaldó el reclamo argentino y se acordó no permitir atracar en puertos de Brasil, Uruguay y Chile a buques que portaran bandera de las Falklands, habida cuenta que no se reconoce autonomía al territorio en disputa.



http://www.lavoz.com.ar/noticias/politica/petroleo-falkland-oil-hara-dos-pozos-cuenca-malvinas



Esta noticia me trajo a la mente a una profesora neomarxista que en la facultad de económicas de la UBA insistía en que reclamar la soberanía de malvinas era una "boludez" porque ni siquiera era económicamente rentable explotar el petroleo allí....


Juan Martín Ledesma


Foto:  Mi profe progre.



viernes, 6 de enero de 2012

ECONOMÍA: VIENTO EN POPA

Sería inminente el cierre de la planta del frigorífico Swift en Santa Fe


Por falta de trabajo y problemas para exportar, sería inminente el cierre de la planta del frigorífico Swift en Santa Fe.

La empresa anunció el despido de 2.500 trabajadores. Además, trascendió que también se cerraría el frigorífico de Venado Tuerto y que, en este caso, quedarían en la calle 517 obreros.

El secretario de finanzas del gremio de la carne, Alberto Rodríguez, dijo a Cadena 3: “La empresa asegura que se le han terminado contratos y que no pudieron renovarlos con los clientes que tenían. Ese es el argumento; encima, dicen que no les permiten exportar”. 





http://www.cadena3.com/contenido/2012/01/05/90469.asp




La demanda laboral volvió a contraerse en diciembre

Según la Universidad Di Tella, la caída mensual fue del 4,1% mientras que, en la comparación interanual, el retroceso superó los 18 puntos porcentuales



La demanda laboral volvió a contraerse en diciembre

La demanda laboral en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires mostró una reducción del 4,1% en diciembre con respecto a la medición del mes anterior, considerando la serie desestacionalizada. Así lo informaron desde la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT).  

De este modo, el indicador se situó en 50,5 puntos.

Con respecto a noviembre, las categorías ocupacionales presentaron un comportamiento homogéneo y negativo en las series con estacionalidad.



Se registran bajas en los rubros de:

Empleados comerciales (-41,5%)
Empleados de servicio (-28,7%)
Empleados administrativos (-26%)
Técnicos (-24%)
Profesionales (-7,8%)

"A partir del segundo trimestre del 2011, a pesar de haber registrado alzas en algunos meses, la serie vuelve a mostrar una tendencia claramente decreciente", apuntaron los especialistas de la UTDT.
En este marco, el acumulado anual mostró una reducción de 18,4% con respecto al anterior diciembre.
"En términos interanuales el Índice de Demanda Laboral muestra un descenso de 18,4%", aseguró el estudio y agregó que esta es la séptima caída consecutiva del indicador en comparación al año anterior.
"Asimismo, la evolución interanual negativa del Índice de Demanda Laboral ha tendido a acelerarse en los últimos meses", concluyó el documento.





 
Macri no descarta una suba más en el boleto del subte


Si la inflación sube, el Gobierno de Macri no descarta otro aumento. Mañana el subte pasará de $1,10 a 2,50.

El ministro de Hacienda porteño, Néstor Grindetti, no descartó hoy otra nueva suba en la tarifa del subte, cuyo boleto pasará a costar desde mañana 2,50 pesos, en caso de que siga habiendo inflación y discusiones paritarias (ver Delegados de subtes no descartan medidas de fuerza).
"Si la inflación sigue, si las discusiones paritarias siguen, si todo sigue aumentando, si aumenta la gaseosa, el gas, la electridad, el tomate, también va a aumentar la tarifa", admitió el funcionario.
Suba del boleto. En declaraciones a radio Mitre, Grindetti volvió a justificar el incremento en el boleto del subte, que regirá desde la cero hora de mañana, y aseguró que el servicio "funciona como funciona porque no se hicieron todas las inversiones que estaban comprometidas en los últimos diez años, hasta por decreto del Poder Ejecutivo Nacional".
"Estamos poniendo en blanco sobre negro una situación que lleva tapada varios años", planteó el funcionario macrista.
Anoche, SBASE (Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado), informó que el nuevo valor desde mañana para las seis líneas de subte tendrá un incremento de 127,2 por ciento desde 1,10 a 2,50 pesos.
Fue un día después de que la Nación traspasó a la Ciudad el servicio.
"Tomamos el subte en 48 horas, y en el acuerdo con el Gobierno nacional, que nosotros aceptamos de buena gana, nos encontramos con que viene la mitad del subsidio (para operar), y nosotros no tenemos partida presupuestaria, no tenemos superpoderes para agregar", justificó.
La Ciudad "no tiene como el Gobierno nacional la posibilidad de generar recursos, de generar dinero, dependemos de la recaudación, y la recaudación es la que es, y los costos son los que son, y de alguna forma hay que cubrirlos", insistió.
Grindetti aseguró que la administración macrista quiere "los subtes para mejorarlos. Hoy adolecen de muchísimas fallas que tienen que ver con el confort, con la frecuencia, y tenemos un plan para arreglarlo".
"Así como con la policía tomamos el toro por las astas, nos comprometemos a que en el subte sea mejor", aseguró.
Tras señalar que "se va a presentar" en audiencia pública el nuevo contrato entre la Ciudad y Metrovías, la concesionaria del servicio, tal como reclaman sectores que cuestionan el aumento tarifario, el ministro porteño explicó que "muchos subsidios están desapareciendo y muchos servicios van a estar aumentando. La situación ocurre y nosotros estamos siendo transparentes explicándolo, más allá de que obviamente resulta antipático".
"En esa forma de concesión, y con la inflación mediante, yo no voy a decir que nunca más va a haber aumentos, porque no sé como va a seguir la inflación. Si la inflación sigue, si las discusiones paritarias siguen, si todo sigue aumentando, si aumenta la gaseosa, el gas, la electricidad, el tomate, también va a aumentar la tarifa", reconoció.


http://www.lavoz.com.ar/noticias/politica/macri-no-descarta-suba-mas-boleto-subte

lunes, 26 de diciembre de 2011

Terrorismo legal



Últimamente se han mandado múltiples proyectos de ley al congreso, todos impregnados de suspicacia por parte de la oposición que ve en el gobierno fundada o no la intención de acabar con la libertad de expresión, claro que más bien es una lucha por quien tiene y quien no libertad de expresión (asuntos de dinero y prerrogativa para lavarle o mejor dicho ensuciarle el cerebro a la gente). 

Sin embargo la más peligrosa es la llamada “ley antiterrorista”, es tan amplia que cualquiera que este inconforme con el sistema y que pueda tener una mínima capacidad de acción puede ser juzgado de terrorista, en la práctica significa que cualquiera que inste a la ciudadanía a no participar en el corrupto sistema por ejemplo no yendo a votar puede ser calificado de terrorista.

Por suerte los defensores de los “derechos humanos” de los marginales son tan perseguidos que no se dan cuenta que ellos son el sistema que esta ley pretende proteger y están haciendo todo lo que pueden para que esta ley no salga. Bien para nosotros que somos los que el sistema quiere destruir.
A los efectos que esta ley se promulgue, se torna más importante toda formalización de las acciones de cualquier movimiento, todo debe estar lo más legalizado que se pueda y lo que no puede serlo debe estar lo más herméticamente callado.

Esto no debe ser tomado a la ligera, al ser instado por el GAFI (Grupo de Acción Financiera Internacional), un organismo internacional ligado directamente al poder real es de esperar que tenga una importancia estratégica para el NOM.

martes, 20 de diciembre de 2011

Análisis Profundo

El siguiente articulo no fue escrito por un nacionalista, por lo que puede entre verse que mantiene algunas opiniones del sistema, pero su meticuloso análisis merece la pena ser tomado en cuenta, pues evidencia que lo que los nacionalistas venimos predicando desde el principio de los tiempos es cada vez más evidente.










La oligarquía financiera contra la democracia social europea
Michael Hudson · · · · ·

19/12/11



La mejor manera de entender la crisis financiera de Europa consiste en observar las distintas propuestas de soluciones. Éstas parecen el sueño de cualquier banquero, una bolsa de regalos que pocos votantes estarían dispuestos a aprobar en un referéndum democrático. Los estrategas bancarios han aprendido a no arriesgarse a someter sus planes a voto democrático, después de que los islandeses rechazaran dos veces en 2010-11 aprobar la capitulación de su gobierno a pagar al Reino Unido y a Holanda a causa de las pérdidas propiciadas por los bancos islandeses deficientemente regulados que operaban en el extranjero. A falta de tal referéndum, las manifestaciones masivas se convirtieron en la única forma que los votantes griegos encontraron para hacer constar su oposición a los 50.000 millones de euros en privatizaciones demandadas por el Banco Central Europeo (BCE) en agosto de 2011.

El problema radica en que Grecia no dispone de líquido para cancelar sus deudas y pagar los cargos por interés. El BCE exige que se vendan los activos públicos (la tierra, el agua y los sistemas de alcantarillado, los puertos y otros activos de dominio público), y también que se realicen recortes en las pensiones y en otros pagos a la población. Es comprensible que el “99% más pobre” esté furioso al ser informado de que el estrato más rico de la población es el gran responsable de los recortes de presupuesto por su ambición acumulativa (sólo en fondos atesorados en bancos suizos se han registrado 45.000 millones de euros). La sola idea de que un asalariado común tenga que financiar las pensiones para compensar las evasiones de impuestos de los ricos (y la ausencia general de impuestos a la riqueza desde el régimen de la junta de coroneles) enfurece comprensiblemente a la población. Que la “troika” del BCE, UE y FMI dicte que no importa cuánto acumulen roben o evadan los ricos, el pago ha de cubrirlo la población en conjunto, no es un posicionamiento político neutro.

Llevar a cabo una política de impuestos democrática restablecería un sistema progresista de impuestos sobre ingresos y propiedades y fomentaría su recaudación, estableciendo penas para los evasores. Desde el siglo XIX, los reformistas demócratas han buscado liberar las economías del derroche, la corrupción y los “ingresos por rentas”. Pero la “troika” del BCE está imponiendo un impuesto regresivo (que sólo puede imponerse cediendo las decisiones políticas del gobierno a un grupo de “tecnócratas” no electos).

Llamar a los gestores de una política tan anti-democrática “tecnócratas” parece un eufemismo cínico con aires científicos con el que designar a los grupos de presión financieros o a los burócratas, a quienes se considera que poseen una visión lo suficientemente estrecha para actuar como necios útiles en nombre de sus espónsores. Su ideología es la misma filosofía de austeridad que impuso el FMI a los deudores del Tercer Mundo desde los años sesenta hasta los ochenta. Reivindicaban la estabilización del balance de pagos mientras introducían mercados libres; estos directivos vendieron sectores de exportación e infraestructuras básicas a los acreedores de crédito nacional. El efecto fue conducir economías regidas por la austeridad a cotas mayores de deuda (de la que se beneficiarían los banqueros y sus oligarquías nacionales).

Ésta es la rutina la que se somete en estos momentos las democracias sociales de la Eurozona. Bajo el pretexto político de la emergencia financiera, los salarios y estándares de vida se pretenden reducir considerablemente y el poder político transvasarse de gobiernos electos a tecnócratas que gobernarán en nombre de grandes bancos e instituciones financieras. Se pretende también privatizar el trabajo en el sector público (y eliminar los sindicatos, mientras la seguridad social, los planes de pensiones y la sanidad pública sufren graves detrimentos).

Este es el guión básico que siguen los ladrones empresarios cuando saquean los planes de pensiones de las empresas para pagar a sus patrocinadores financieros con compra apalancada con financiación ajena. También es la manera en que se privatizó la economía de la antigua Unión Soviética tras 1991, poniendo los activos públicos en manos de cleptócratas, los cuales trabajaron con los banqueros de inversión de occidente para convertir a Rusia y a otros valores de bolsa las queridas de los mercados financieros internacionales. Los impuestos sobre la propiedad disminuyeron cuantiosamente al tiempo que los impuestos fijos se gravaron sobre los salarios (un acumulativo del 59 por ciento en Letonia). La industria fue desmantelada al tiempo que el derecho sobre la tierra y los minerales fue transferido a extranjeros, las economías conducidas a la deuda mientras los trabajadores cualificados y no cualificados se veían obligados a emigrar para encontrar trabajo.

Mientras hacían creer que estaban comprometidos con la estabilidad de los precios y los mercados libres, los banqueros inflaron la burbuja inmobiliaria con créditos. Los ingresos por alquileres fueron capitalizados en préstamos bancarios y rentabilizados con intereses. Esto resultó enormemente beneficioso para los banqueros, pero dejó a los Balcanes y gran parte de Europa Central con una grandísima deuda y un capital social con números negativos en el 2008. Los neoliberales aplaudieron la caída vertiginosa de sus niveles salariales y la mengua de de su PIB como si de la historia de un éxito se tratase, puesto que estos países traspasaron la carga de los impuestos al empleo en vez de a la propiedad o las finanzas. Los gobiernos rescataron a los bancos a expensas del contribuidor.

Es un axioma que la solución a cualquier problema social serio tiende a crear problemas incluso mayores (¡no siempre intencionados!). Vista desde el posicionamiento estratégico del sector financiero, la “solución” a la crisis de la Eurozona consiste en revertir los objetivos de la Era Progresista de hace un siglo (lo que John Maynard Keynes generosamente acuñó como “eutanasia del rentista” en 1936). La idea era subordinar el sistema bancario al servicio de la economía y no al revés. En vez de ello, las finanzas se han convertido en la nueva forma bélica (menos ostensiblemente sangrienta, pero con los mismos objetivos que las invasiones vikingas hace miles de años y que las subsiguientes conquistas coloniales de Europa: apropiación de las tierras y sus recursos naturales, infraestructuras y cualquier otro activo que pueda proporcionar una vía de ingresos. Había que capitalizar y apreciar tales valores, por ejemplo, los que Guillermo I de Inglaterra recogió en su libro Domesday tras 1066, un modelo actual de cálculos al estilo BCE y FMI.

Esta apropiación del superávit económico para pagar a los banqueros se está poniendo los valores tradicionales de los europeos patas arriba. La imposición de austeridad económica, el desmantelamiento de los gastos sociales, la venta de activos públicos, la extinción de los sindicatos, la caída de los niveles de los salarios, los planes de pensiones y sanidad pública en detrimento en países sujetos a reglas democráticas, requiere convencer a los votantes de que no hay otra alternativa. Se reivindica que sin un sector bancario próspero (da igual cuán predador) la economía quebrará mientras las pérdidas bancarias por malos préstamos y especulaciones deterioran el sistema de pagos. Ninguna agencia reguladora puede ayudar, ninguna política de impuestos mejorada, nada excepto la cesión del control a los grupos de presión para que rescaten a los bancos que han perdido las demandas financieras que ellos mismos construyeron.

Lo que quieren los bancos es que se pague el superávit económico en forma de intereses, no que se emplee en la mejora de los estándares de vida, en gastos sociales o incluso en una inversión nueva del capital. La investigación y el desarrollo requieren demasiado tiempo. Las finanzas viven al día. Esta tendencia al corto plazo es contraproducente, y aun así se presenta como una ciencia. La alternativa, se dice a los votantes, es el camino a la servidumbre: interferir en el “mercado libre” mediante la regulación financiera e incluso unos impuestos progresistas

Hay una alternativa, por supuesto. Es lo que buscaron los escolásticos de la civilización europea del siglo XIII a través de la Ilustración y del florecimiento de la economía política clásica: una economía libre de ingresos por rentas, libre de intereses creados empleando privilegios especiales para la “extracción de renta”. En manos de los neoliberales, al contrario, un mercado libre es libre para que una clase rentista favorecida por los impuestos pueda extraer interés, renta económica y precios de monopolio.

Los intereses rentistas presentan su actividad como una “creación de riqueza” eficiente. Las escuelas de negocios enseñan a los privatizadores cómo disponer los préstamos bancarios y la financiación por bonos, prometiendo todo lo que puedan para que los servicios de infraestructura pública sean vendidos por los gobiernos. La idea es pagar estas rentas a los nacos y proveedores de bonos con interés, y después obtener una ganancia capital subiendo las cuotas de acceso a las carreteras o puertos, al agua y al uso del alcantarillado y a otros servicios básicos. Se dice a los gobiernos que las economías pueden dirigirse de forma más eficiente si se desmantelan los programas públicos y se venden los activos.

La diferencia entre el objetivo pretendido y los resultados reales nunca se ha escondido de forma tan hipócrita. Hacer pagos con interés libres de impuestos priva a los gobiernos de los ingresos por las cuotas de acceso a los usuarios, incrementando sus déficits presupuestarios. Además, en vez de promover la estabilidad de los precios (la ostensible prioridad del BCE), la privatización aumenta los precios por infraestructura, vivienda y otros costes vitales, y hacen así negocio creando pagos de intereses y otras inversiones financieras (y sueldos mucho mayores para los gestores). Por tanto no es más que una demanda ideológica refleja el que esta política sea más eficiente simplemente porque los privatizadores son los que otorgan los préstamos y no el gobierno.

No hay ninguna necesidad económica o tecnológica para que los gestores financieros de Europa impongan la depresión sobre la mayor parte de su población. Pero hay una gran oportunidad de ganancia para los bancos que han tomado el control de la política económica del BCE. Desde los años sesenta, la crisis de balance de pagos ha proporcionado oportunidades a los banqueros e inversores para tomar el control de las políticas fiscales (para traspasar la carga de los impuestos al sector laboral y desmantelar los gastos sociales en favor de la subvención a inversores extranjeros y del sector financiero. Obtienen ganancias de las políticas de austeridad que disminuyen los estándares de vida y constriñen los gastos sociales. Una crisis de deudas permite a la élite financiera nacional y a los bancos extranjeros endeudar al resto de la sociedad, utilizando su privilegio de crédito (o ahorros creados como resultado de políticas de impuestos menos progresistas) como palanca para hacerse con los activos y obligar a los ciudadanos a un estado de dependencia por sus deudas.

El tipo de guerra que está engullendo Europa va por tanto más allá de lo meramente económico. Está amenazando con convertirse en una línea divisoria histórica entre la época de esperanza y potencial tecnológico del pasado medio siglo y la nueva era de polarización al tiempo que una oligarquía financiera reemplaza a los gobiernos democráticos y convierte a los ciudadanos en esclavos de la deuda.

Para que una baza tan atrevida y una toma de poder tal tengan éxito, se necesita una crisis que suprima los procesos legislativos democráticos y políticos que normalmente se opondrían. El pánico político y el caos crean un vacío en el que los ladrones se mueven con soltura, utilizando la retórica del engaño financiero y de las economías basura que racionan soluciones interesadas mediante una falsa visión de la historia de la economía (y en el caso del BCE, de la historia alemana en particular).

Con un banco central bloqueado por su éxito, los gobiernos no necesitan pedir préstamos a banqueros comerciales u otro tipo de prestamistas. Desde que el Banco de Inglaterra fuera fundado en 1694, los bancos centrales han estado imprimiendo billetes para financiar los gastos públicos. Los banqueros también crean crédito de forma libre (como cuando hacen un préstamo a crédito de las cuentas de sus clientes, a cambio de un interés prometedor).
 Hoy, estos banqueros pueden tomar préstamos de las reservas del banco central gubernamental a intereses anuales verdaderamente bajos (0.25% en los E.E.U.U.) y prestarlo con intereses mucho más altos. Así los bancos se congratulan de ver que los bancos centrales gubernamentales crean crédito para prestarles. Pero cuando les toca el turno a los gobiernos a la hora de crear dinero para financiar sus propios déficits presupuestarios y emplearlo en el resto de la economía, los bancos prefieren que se reserve tal mercado y sus intereses para ellos mismos.

Los bancos comerciales europeos son inflexibles en cuanto a que el Banco Central Europeo no debería financiar los déficits presupuestarios de los gobiernos. Pero la creación de crédito privado no es necesariamente menos inflacionaria que el hecho de que los gobiernos conviertan sus déficits en moneda (simplemente imprimiendo el dinero que necesitan). La mayoría de los créditos de los bancos comerciales se hacen en contra de los bienes inmuebles, las reservas y los bonos (proporcionando crédito que se emplea en subir los precios de las casas, y los precios de las seguridades financieras, como en los créditos para las compras apalancadas con financiación ajena).

Principalmente es el gobierno quien gasta crédito en la economía “real”, hasta el punto que los déficits presupuestarios públicos se destinan al empleo o a bienes y servicios. Si los gobiernos evitan pagar intereses haciendo que sus bancos centrales impriman dinero con sus propios ordenadores en vez de pedir prestado a los bancos que hacen exactamente lo mismo con sus ordenadores (Abraham Lincoln simplemente imprimió dinero cuando financió la Guerra Civil estadounidense con “billetes verdes”).

A los bancos les gustaría emplear su privilegio de crear crédito para obtener interés de sus préstamos a los gobiernos para que financien sus déficits presupuestarios públicos. Por tanto les interesa limitar la “opción pública” de los gobiernos de monetizar sus déficits presupuestarios. Para asegurarse un monopolio con este privilegio, han organizado una amplia difamación de los gastos gubernamentales y, de hecho, de la autoridad gubernamental en general (la cual resulta que es la única autoridad con poder suficiente para controlar su poder o proporcionar una opción financiera pública alternativa, como hacen las oficinas de correos en Japón, Rusia y otros países). Esta competición entre bancos y gobiernos explica las falsas acusaciones acerca de que la creación de crédito gubernamental es más inflacionaria que si la asumen los bancos comerciales.

La realidad es clara si se comparan las formas en que los E.E.U.U., el reino Unido y Europa manejan sus finanzas públicas. La tesorería de los Estados Unidos es de lejos el mayor deudor del mundo y sus bancos más importantes parece que están en números rojos, sujeto a sus inversores y a otras instituciones financieras por sumas mayores de lo que puede cubrir su carpeta de préstamos, inversiones y sus distintos juegos financieros. Así, mientras la confusión financiera aumenta, los inversores institucionales depositan su dinero en los bonos del tesoro estadounidense (tanto que estos bonos ahora rinden menos del 1%). Por otro lado, un cuarto de los bienes inmobiliarios de los E.E.U.U. sufren un balance negativo, y los estados norteamericanos y sus ciudades se enfrentan a la insolvencia, obligados a reducir sus gastos. Las grandes empresas están dirigiéndose a la bancarrota, los planes de pensiones están cayendo cada vez más en impagos, y aun así la economía estadounidense sigue siendo un imán para los ahorros de todo el mundo.

La economía del reino Unido también parece asombrosa y su gobierno paga tan solo un 2% de interés. Los gobiernos europeos están pagando más de un 7%. El motivo de esta disparidad es que no disponen de una “opción pública” a la hora de crear dinero. Lo que hace a los Estados Unidos y al Reino Unido diferentes de Europa es que tienen un Banco de Reserva Federal o un Banco de Inglaterra que pueden imprimir dinero para pagar los intereses o reinvertir las deudas existentes. Nadie espera de estas dos naciones que se vean forzadas a vender sus terrenos públicos y otros activos para incrementar el dinero con que pagar (aunque lo puedan hacer como opción política). Dado que la Tesorería de los E.E.U.U. y la Reserva Federal pueden crear dinero, se sigue que mientras que las deudas de los gobiernos se designan en dólares, pueden imprimir los suficientes pagarés en sus ordenadores para que el único riesgo que asuman los poseedores de bonos del tesoro sea la tasa de cambio de dólar con otras modernas.

Al contrario, la Eurozona tiene un banco central, pero el artículo 123 del tratado de Lisboa prohíbe que el BCE haga aquello para lo que los bancos centrales fueron creados: crear dinero para financiar los déficits presupuestarios o satisfacer sus deudas venciéndolas. Los historiadores del futuro sin duda alguna encontrarán notable el hecho de que verdaderamente tras esta política hay algo de razón (o por lo menos la pretensión de un tema de primera plana). Es tan endeble que cualquier estudiante de historia podría adivinar la distorsión que sufre. La reivindicación consiste en que si un banco central crea crédito, amenaza la estabilidad de los precios. Sólo el gasto gubernamental se juzga inflacionario, ¡no el crédito privado!

La administración Clinton equilibró el presupuesto estadounidense a finales de los años noventa, cuando la economía de burbuja estaba aún explotando. Por otro lado, la Reserva Federal y la Tesorería anegaron la economía con 13 billones de dólares en crédito para el crédito del sistema bancario después de septiembre de 2008, y 0,8 billones más el pasado verano bajo el programa Flexibilización Cuantitativa de la Reserva Federal (QE2). Aun así los precios al consumidor y de las materias primas no han subido. Ni siquiera los precios del sector inmobiliario y del mercado bursátil están pujando más alto. Por tanto la idea de que inyectar más dinero incrementará los precios (MV=PT) no es operativa hoy en día.

Los bancos comerciales crean la deuda. Ése es su producto. Este apalancamiento de deuda fue utilizado durante más de una década para incrementar los precios (haciendo de los inmuebles y el consumo una pensión de jubilación más cara para los norteamericanos), pero la economía de hoy está sufriendo una deflación de la deuda en forma de ingresos personales, el comercio y las rentas de los impuestos se desvían para pagar la deuda de los servicios en vez de gastarlos en bienes o en puestos de trabajo o incluso invertirlos.

Mucho más impactante es la farsa sobre la historia de Alemania que se repite una y otra vez, como si la repetición evitara que los ciudadanos recordaran lo que realmente pasó en el siglo XX. Escuchar a los directivos del BCE contar la historia, sería muy irresponsable por parte de un banco central prestar al gobierno, a causa del peligro de hiperinflación. La memoria evoca la inflación de Weimar en la Alemania de los años veinte. Pero si uno se detiene a examinarlo, ocurre lo que los psiquiatras denominan un recuerdo implantado (condición en que el paciente está convencido de que ha sufrido un trauma, pero éste no ha ocurrido en la realidad).

Lo que ocurrió en 1921 no fue un caso de gobiernos que reciben préstamos de los bancos centrales para financiar gastos domésticos tales como programas sociales, pensiones o sanidad pública, como ocurre hoy. Más bien, la obligación de Alemania de pagar las indemnizaciones condujo al Reichsbank a inundar los mercados bursátiles extranjeros con marcos alemanes para obtener líquido con que comprar libras esterlinas, marcos franceses y otras monedas para pagar a los aliados (quienes utilizaron el dinero para pagar las deudas por compra de armas a sus inter-aliados de los Estados Unidos). La hiperinflación nacional contuvo su obligación de pagar indemnizaciones con moneda extranjera. Ninguna cantidad fijada en impuestos domésticos habría sido capaz de cubrir la cantidad en moneda extranjera que debían pagar.

En los años 30 esto era un fenómeno que se entendía bien, explicado por Keynes y otros economistas que analizaban los límites estructurales de la capacidad de pagar la deuda extranjera impuesta sin tener en cuenta la capacidad de pagar los presupuestos en moneda nacional. Desde el estudio de Salomon Flink El Reichsbank y la Economía en Alemania (1931) hasta otros estudios sobre las hiperinflaciones chilena y de otras partes del Tercer Mundo, los economistas han encontrado una causalidad común operante, basada en el balance de pagos. Primero aparece una caída en el tipo de cambio. Esto incrementa el precio de las importaciones, y consecuentemente el nivel de los precios nacionales. La secuencia estadística y la línea de causalidades llevan de los déficits en balance de pagos hasta la amortización de los costes de importaciones cada vez más altos, y de estos incrementos en los precios hasta la inyección de dinero, y no al revés.

Los partidarios del mercado libre que escriben en la tradición monetarista de Chicago (básicamente, la de David Ricardo) deja las dimensiones de las deudas nacionales y extranjeras fuera de cuenta. Parece como si el “dinero” y el “crédito” fueran activos a trocar por bienes. Pero poseer una cuenta bancaria o cualquier otra forma de crédito significa deuda al otro lado del balance general. La deuda de unos es el ahorro de otros (y la mayoría de los ahorros de hoy se prestan con intereses, absorbiendo el dinero de los sectores no financieros de la economía). La discusión se reduce de forma simplista a una relación entre el suministro de dinero y el nivel de precios (y de hecho, sólo los precios a los consumidores, no los precios de los activos). En su codicia por oponerse al gasto gubernamental (y por desmantelar los gobiernos y reemplazarlos con estrategas financieros) los monetaristas neoliberales ignoran la deuda impuesta desde Letonia e Islandia hasta Irlanda y Grecia, Italia, España y Portugal.

Si el euro quiebra, será a causa de la obligación de los gobiernos de pagar a los banqueros con un dinero que deben pedir prestado primero, en vez de crear el suyo propio a través de sus bancos centrales. A diferencia de los Estados Unidos y Gran Bretaña, quienes pueden crear crédito del banco central con sus propios ordenadores para evitar que la economía se agoste o se vuelva insolvente, la constitución alemana y el tratado de Lisboa no se lo permiten a su banco central.


El efecto consiste en obligar a los gobiernos a tomar dinero prestado de los bancos comerciales con intereses. Esto proporciona a los banqueros la capacidad de crear crisis (amenazando con llevar las economías fuera de la Eurozona si no se someten a sus “condiciones”, impuestas en lo que se está volviendo una nueva guerra de clases entre las finanzas y el trabajo.

Incapacitar al Banco Central de Europa para privar a los Estados del poder de crear dinero

Una de las tres características definitorias de un estado-nación es su capacidad para crear dinero. Una segunda característica es el poder de recaudar impuestos. Ambos poderes están siendo transferidos fuera del alcance de los representantes electos del sector financiero, como resultado de esta inmovilización del gobierno.

La tercera característica de un estado-nación es el poder de declarar la guerra. Lo que está ocurriendo hoy es el equivalente de la guerra (¡pero contra el poder del gobierno!). Está por encima de cualquier forma de guerra financiera (y los objetivos de esta apropiación financiera son los mismos que los de las conquistas militares): primero, las riquezas de la tierra y el subsuelo sobre las que recaudar rentas como tributo; segundo, infraestructura pública para extraer rentas en forma de cuotas de acceso; y tercero, cualquier otra empresa o activo en el dominio público.

En esta nueva guerra financiera, los gobiernos están siendo llevados a actuar como agentes del orden que actúan en nombre de los conquistadores financieros en contra de sus propios ciudadanos. Esto no es nada nuevo. Ya hemos visto cómo el FMI y el Banco Mundial imponían austeridad en las dictaduras latinoamericanas, en los cacicazgos militares africanos y en otras oligarquías desde los años sesenta hasta los ochenta. Irlanda y Grecia, España y Portugal están siendo llevados a las mismas políticas públicas de liquidación de activos, y todo en manos de agencias financieras supra-gubernamentales que actúan en nombre de los banqueros (y por tanto en nombre del 1% de la población).

Cuando no se puede pagar o vencer las deudas, llega el tiempo de ejecución hipotecaria. Para los gobiernos esto implica la privatización de las ventas para pagar a los acreedores. Además de ser una apropiación de la propiedad, la privatización tiene por objetivo reemplazar el trabajo en el sector público por una fuerza de trabajo sin sindicatos que la respalde con menos derechos de pensión, sanidad pública o voz sobre las condiciones de trabajo. La antigua guerra de clases vuelve a la carga (con un rizo financiero). Al agostar la economía, la deflación de la deuda ayuda a amputar el poder de resistencia de los trabajadores.

También otorga a los acreedores el control sobre la política fiscal. En ausencia de un Parlamento paneuropeo con poder para imponer las reglas del sistema de impuestos, la política fiscal pasa a manos del BCE. Al actuar en nombre de los bancos, el BCE parece favorecer la regresión del camino que llevaba el siglo XX hacia los impuestos progresistas. Además, como han dejado claro los grupos de presión financieros de los E.E.U.U., las demandas de los acreedores se dirigen a que los gobiernos re-clasifiquen las obligaciones públicas como “cuotas de usuario”, que se financien mediante retenciones sobre los salarios destinadas a ser administradas por los bancos. Traspasar la carga de impuestos de los bienes inmuebles y las finanzas al trabajo y la economía “real” significa una amenaza de volverse una apropiación fiscal por encima de la apropiación de la privatización.

Esta es una política de corto plazo autodestructiva. La ironía radica en que las déficits presupuestarios de los PIIGS provienen de las propiedades sin impuestos, y un cambio mayor en el sistema de impuestos puede empeorar la situación en vez de estabilizar los presupuestos gubernamentales. Aun así los banqueros buscan sólo aquello que pueden ganar a corto plazo. Saben que toda renta por recaudación de impuestos que se desvíe de los bienes inmuebles y los negocios es una promesa de interés para los bancos. Así a la economía griega, como a otras economías oligárquicas, se les aconseja pagar sus deudas recortando los gastos gubernamentales (pero no el gasto militar en armas provenientes de Alemania y Francia) y traspasando los impuestos al sector laboral y la industria, y a los consumidores en forma de mayores cuotas de acceso a los servicios públicos que aún no se han privatizado.

En Gran Bretaña, el primer ministro Cameron afirma que achicar aún más el gobierno bajo las directrices Thatcher-Blair otorgará más trabajo y recursos al servicio de las empresas privadas para crear puestos de trabajo. Los recortes fiscales aumentarán de hecho el desempleo, o por lo menos obligarán a aceptar trabajos peor pagados con menos derechos. Por otro lado, recortar los gastos sociales menguará el sector empresarial y agudizará por tanto los problemas fiscales y de deuda al empujar a las economías hacia la recesión.

Si los gobiernos recortan su gasto para reducir el tamaño de sus déficits presupuestarios (o si aumentan los impuestos, llevando a un superávit), entonces estos superávits absorberán el dinero de la economía, dejando menos para gastar en bienes y servicios. El resultado no puede ser otro que el desempleo, mayores deudas y bancarrotas. Debemos observar a Islandia y a Letonia como si fueran los canarios de esta mina financiera. Su reciente experiencia muestra que la deflación de la deuda lleva a la emigración, acortando las esperanzas de vida, tasas de nacimiento menores y menos matrimonios (pero proporciona grandes oportunidades para que los buitres de los fondos engullan el tuétano de la riqueza hasta los confines de la pirámide financiera).

La crisis económica de hoy es una cuestión de elección política, no una necesidad. Como dijo el jefe del equipo de la administración Obama Rahm Emanuel: “Una crisis es una oportunidad demasiado buena para dejarla pasar”. En tales casos la explicación más lógica es que alguien debe estar beneficiándose. Las depresiones aumentan el desempleo, ayudando a quebrar el poder de los empleos con o sin sindicatos que los respalden. Los E.E.U.U. se ven como un presupuesto estatal y local a exprimir (pues ya se anuncian las bancarrotas), y los primeros recortes serán en la esfera de las pensiones. Las altas finanzas sacan sus beneficios (al no beneficiar a la población trabajadora con los ahorros y las promesas hechas).

El pez grande se come al chico

Esta parece ser la idea que tiene el sector financiero de una buena planificación económica. En verdad es peor que un plan de suma-cero, en el que la ganancia de una parte es la pérdida de la otra. Las economías en conjunto menguarán (y cambiarán su forma, polarizándose entre acreedores y deudores). La democracia económica allanará el camino a las oligarquías financieras, revirtiendo la tendencia de los últimos siglos.

¿Está Europa preparada para dar este paso? ¿Reconocen sus votantes que privar a los gobiernos de su opción pública de crear dinero otorgará tal privilegio a los bancos en forma de monopolio? ¿Cuántos observadores han previsto el inevitable resultado: traspasar la planificación de la economía y la localización de los créditos a los bancos?
Aunque los gobiernos proporcionen una “opción pública”, la de crear su propio dinero para financiar sus déficits presupuestarios y proveer a la economía de crédito productivo para reconstruir las infraestructuras, sigue existiendo un problema: deshacerse de la inversión en deuda existente supone un lastre en la economía. Los banqueros y los políticos que respaldan se niegan a reducir las deudas y mostrar así la capacidad de pago. Los legisladores no han dispuesto una sociedad con un proceso legal para reducir las deudas (excepto la ley de acción pauliana de Nueva York, la cual permite anular las deudas si los prestamistas otorgan préstamos sin asegurarse primero que el deudor podrá pagarles).

Los banqueros no quieren asumir la responsabilidad de los malos préstamos. Esto plantea el problema financiero de qué deben hacer los que diseñan las políticas cuando los bancos han sido tan irresponsables al localizar sus créditos. Sin embargo alguien tiene que asumir la pérdida. ¿Debe ser la sociedad en su conjunto o los banqueros?

No es un problema que los banqueros puedan resolver. Ellos quieren pasar el problema a los gobiernos. Lo que llaman “solución” al problema de la mala deuda consiste en que los gobiernos les den bonos buenos para malos préstamos (“dinero por basura”), y que lo paguen los contribuyentes. Han diseñado un aumento desproporcionado de bienes para ellos mismos, y ahora quieren llevarse el dinero y salir corriendo. La deuda que los deudores no pueden pagar será esparcida por toda la economía en conjunto.

¿Por qué deben ellos resarcirse de los daños a costa de agostar el resto de la economía? Su respuesta es que las deudas se deben a los fondos de pensiones de los trabajadores, a los consumidores con depósitos en bancos, y que todo el sistema se vendrá abajo si los gobiernos no pagan sus bonos. Si se les presiona, los banqueros admiten que han sacado los seguros de riesgo (obligaciones de deuda colateralizadas y otras coberturas de riesgos). Sin embargo los aseguradores son bancos estadounidenses y el gobierno norteamericano está presionando a Europa para que no hiera su sistema bancario. Así que el embrollo de la deuda se ha politizado a nivel internacional

Para los banqueros, la línea de menor resistencia consiste en fomentar la ilusión de que no tienen la necesidad de aceptar moras para las deudas demasiado altas que ellos han propiciado. Los acreedores siempre insistirán en que puede mantenerse la inversión de deuda.

El motivo de que esto no funcione radica en que tratar de recaudar una deuda de la magnitud actual dañaría gravemente la economía “real” subyacente, haciendo incluso menos accesible su pago. Lo que empezó como un problema financiero (malas deudas) se convertirá ahora en un problema fiscal (malos impuestos). Los impuestos son el coste de hacer negocio, así como pagar el servicio de la deuda es también un coste. Ambos costes deben reflejarse en los precios de los productos. Cuando los contribuyentes están sobrecargados con impuestos y deudas, tienen menos capital disponible para gastar en consumo. Así los mercados menguan, poniendo más presión en la rentabilidad de las empresas nacionales. La combinación hace que cualquier país que siga tal política se convierta en un productor de coste y por tanto menos competitivo en el mercado global.

Este tipo de planificación financiera (y su traspaso paralelo de impuestos fiscales) conduce hacia la industrialización. La creación de dinero de curso legal intergubernamental por el BCE o el FMI deja las deudas listas, al tiempo que preserva el control de la riqueza y la economía de las manos del sector financiero. Los bancos pueden recibir pagos de deudas a través de las propiedades con hipotecas excesivas, sólo si reducen las obligaciones de las pensiones, de la sanidad y los salarios de sus empleados (o pagos de impuestos a los gobiernos). En la práctica, las “deudas honoríficas” significan nada más que deflación de deuda y mengua general de la economía.

Este el plan de mercado de los financieros. Sin embargo, dejar la política de impuestos en manos de los banqueros acaba siendo lo opuesto a la temática general de la economía de mercado libre de los últimos siglos. El objetivo clásico era minimizar la inversión de deuda, cobrar impuestos de las rentas por los recursos naturales y mantener los precios de monopolio en línea con los costes actuales de producción (“valor”). Los banqueros han prestado cada vez más en contra de los mismos ingresos que los economistas del mercado libre creían que debía ser la base impositiva natural.

Así que algo hay que ceder. ¿Será la filosofía de la economía liberal de mercado libre de los últimos siglos, renunciando a planificar el superávit económico para los banqueros? ¿O reafirmará la sociedad la filosofía económica clásica y los valores de la Era Progresista, y reafirmará el diseño social de los mercados financieros para fomentar un crecimiento a largo plazo reduciendo al mínimo los costes de vida?

Por lo menos en los países más endeudados, los votantes europeos están despertando al golpe de estado oligárquico en el que los impuestos y la planificación presupuestaria de los gobiernos y el control están siendo transferidos a las manos de ejecutivos designados por el cartel de los banqueros internacionales. Este resultado es el contrario de lo que han perseguido las economías de libre mercado de los últimos siglos.

Michael Hudson es ex economista de Wall Street especializado en balanza de pagos y bienes inmobiliarios en el Chase Manhattan Bank (ahora JPMorgan Chase & Co.), Arthur Anderson y después en el Hudson Institute. En 1990 colaboró en el establecimiento del primer fondo soberano de deuda del mundo para Scudder Stevens & Clark. El Dr. Hudson fue asesor económico en jefe de Dennis Kucinich en la reciente campaña primaria presidencial demócrata y ha asesorado a los gobiernos de los EEUU, Canadá, México y Letonia, así como al Instituto de Naciones Unidas para la Formación y la Investigación. Distinguido profesor investigador en la Universidad de Missouri de la ciudad de Kansas, es autor de numerosos libros, entre ellos Super Imperialism: The Economic Strategy of American Empire.

Traducción : Vicente Abella