Tres de la tarde frente al shoping Alto Palermo. Hervidero de gente que va y viene. Por la vereda esquivando los manteros y demás vendedores clandestinos observo una especie de mini horda de niños y adolescentes andrajosos y sucios, los típicos chicos de la calle. De hecho hace años que los veo, sentados en las veredas aspirando pegamento a veces fumando paco o tomando alcohol. Son varios desde pibitos de aproximadamente un año a upa de su madre adolescente o de su hermana (las dos cosas son posibles) permanecen sentados en la acera, a veces insultando o agrediendo a la gente que pasa, cuando no aprovechando descuidos y robando al publico que camina por el lugar o a los puesteros clandestinos que despliegan sus mercaderías. Todos se quejan de la actividad de estos chicos, de la desprotección a que están sometidos. Todos se quejan de que roban o se drogan, pero el Estado que tendria que hacerse cargo está para otra cosa "mas importante" como veremos mas adelante Ya sabemos chicos miserables hay miles y victimas de la delincuencia a millares tambien.Los policías casi no pueden cumplir con su cometido y como siempre llevan la peor parte. A pesar de que lo actuado por ellos contaba con la aprobación mayoritaria de la gente del lugar, saltó un pelotudito justiciero a inquirir por que se “reprimía” a los chicos si por que eran negros y pobres, utilizando la jerga del resentimiento zurdo, trataba al mismo tiempo de identificar a los policías mientras estos forcejeaban con la mini horda y recibían cachetazos, patadas y escupitajos. También una gorda burguesa de las que pululan en la zona gritaba frenéticamente reclamando por los chicos. Seguramente si hubiera sido ella la robada o su marido seria la primera en pedir la pena de muerte, No me pregunten cual es el final de la historia por que tuve que alejarme del lugar. Tengo que trabajar. Pero estoy seguro que hoy la mini horda sigue instalada en los lugares de siempre. Ese es el destino de aquellos a los que el Sistema les ha dejado sin destino, especialmente de los mas chicos. Robar, agredir o matar y que los agredan o que los maten, vender droga y tomarla, ser violados y que violen
