jueves, 10 de noviembre de 2011

La edificación en Buenos Aires

En Capital Federal en las últimas semanas se produjo un derrumbe de un edificio residencial.
Los medios de comunicación como pagina 12, clarín o La Nación hablan de las causas superficiales del tema.
Que apuntan al problema de la siguiente manera: Una ley establece "la obligación de inspeccionar toda obra durante las etapas de demolición y excavación”, dice la ley que, a un año de su promulgación, todavía no fue reglamentada por el Ejecutivo de la Ciudad de Buenos Aires. “Hoy nadie controla lo que pasa en las demoliciones y las excavaciones”; “tampoco funciona el registro público de empresas que exige la ley”. “Incluso sin reglamentar, debería cumplirse”, denunciaron legisladores de la Comisión de Obras y Servicios Públicos que, por voto unánime, impulsó la norma luego del derrumbe del año pasado en Villa Urquiza. El gobierno porteño aduce que la ley “no se reglamentó por imperfecciones y falta de consenso con los consejos profesionales”, y sostiene que, de todos modos, “hace los controles”. El titular de la Asociación de Ingenieros Estructurales admitió que “nos hemos opuesto a que esta ley se reglamentara” y sostuvo que “el porcentaje de accidentes es muy bajo”.

Es decir a punta a los controles que debe realizar el gobierno, que no ejecuta eficazmente. Pero es mucho más que eso. ¿Cuáles son los componentes de este desastre?:

-primero el hecho que se esté edificando un nuevo edificio. Esto nos lleva al problema de la vivienda en la capital federal.
-segundo lo descuidados que son los constructores, lo negligentemente que llevan adelante las obras los ingenieros y arquitectos. Lo que nos lleva la forma en que se organiza la industria de la construcción en la argentina, en especial en capital federal.
-tercero la incapacidad del gobierno de evitar estos problemas. Lo que nos lleva a las tretas de los arquitectos de presentar un plano y hacer otro, a la ineptitud para llevar adelante las leyes o lo que es lo mismo legislar sobre el vacío (es decir sin contemplar las capacidades reales disponibles, ni establecer un plan táctico para llevarlo adelante), también la incapacidad de resolver los problemas de fondo (puntos primero y segundo).

En la argentina el problema de la vivienda se origina en la desmesurada concentración urbana de capital federal y alrededores junto a la arcaica tecnología de construcción de edificios.
Capital federal ha concentrado desde sus comienzos la mayor parte de la actividad económica, la mayor parte de la administración pública y privada del país se encuentra allí, además desde que se destruyo los sistemas de transporte ferrocarrilero la población se vio obligada a migrar a los alrededores de la metrópolis, ya no había empleo en los pueblos.
Casos similares son los de Rosario y córdoba que a raíz de ser grandes polos industriales concentraron gran cantidad de población.
Esta gran concentración de gente requiere de edificaciones cada vez más altas, financiar estas edificaciones redundo en alquileres altísimos que mucha gente no puede pagar y se ve forzada a vivir en las villas en edificaciones precarias. Pero lo más preocupante es que los edificios de mayor calidad son edificados con mano de obra intensiva poco calificada. Es decir que por estas técnicas hacen que sea tan costoso conseguir la densidad poblacional requerida por la metrópolis para poder funcionar.
Los efectos colaterales de estas técnicas de construcción son lo poco que se atiende a las medidas de seguridad, como el caso del derrumbe de un edificio vecino producto de obreros no capacitados (en el mejor de los casos) que le removieron los cimientos.
La verdad es que la mayoría de los edificios no son construidos por empresas constructoras, sino que cada proyecto edilicio se realiza de la nada a través de fideicomisos que pactan algunas inmobiliarias con inversores. En la práctica quiere decir que no hay personal estable de construcción que pueda ser capacitado, ni maquinaria que pueda conservarse para proyectos ulteriores.
En funcion de lo visto la solución debe ser en primer lugar desconcentrar los grandes centros urbanos estableciendo puestos de trabajo en los pueblos y mejorando el sistema de transporte para que sean económicamente viables. En segundo lugar creando una asociación que permita dar estabilidad a los recursos humanos y de capital necesarios para la construcción, haciendo viable la inversión en grandes maquinarias y capacitación permanente que pueda ser utilizado en varios proyectos sin estar a merced de los ciclos de económicos de la construcción.
Sin embargo para llevar adelante dicha solución el régimen actual de gobierno es sumamente inadecuado; requiere de una capacidad de planificación y coordinación de recursos locales y nacionales incompatible con la forma de organización actual.
La propuesta de usar inspectores es una solución cara y solo podría resolver el síntoma del derrumbe. Es como tener fiebre por hepatitis y tomarse un analgésico para el dolor de cabeza. Resuelve el síntoma, pero no la causa de fondo y menos los problemas más graves.

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